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La campaña por la presidencia ya comenzó tras el cierre de listas. Un repaso del perfil de cada uno de los nueves candidatos que buscan ocupar el máximo sillón en la Casa Rosada.


A una semana del cierre de listas, y con la campaña que ya comenzó, Ámbito hizo un repaso del perfil de los nueve candidatos que se presentarán en las PASO en busca de la presidencia:


El 3 de diciembre de 1995 Mauricio Macri asumió la presidencia del club Boca Juniors. Quizás allí se puede ubicar el punto de inflexión en la que su vida pasó de estar netamente ligada a lo empresarial para empezar a transitar el camino de la política. Y es que ser la máxima autoridad de una de las instituciones más grandes del país, del deporte más popular de la Argentina, tiene un poco de ambos mundos.

Macri nació en Tandil en 1959 y creció mientras su padre Franco, fallecido meses atrás, construía un imperio empresarial, con poder económico y político. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Cardenal Newman, donde forjó vínculos que lo acompañan hasta el día de hoy. En 1984 se recibió de ingeniero civil.

Un año antes ya había fundado junto a su “hermano de la vida”, Nicolás “Nicky” Caputo, la empresa Mirgor, su primera aventura independiente de Franco. Ya había trabajado para compañías del holding familiar donde fue escalando posiciones. Una de sus primeras polémicas llegó a finales de los 80 cuando bajo su conducción la empresa Sideco firmó un controvertido y millonario contrato de obras cloacales con la intendencia de Morón. El hecho le costaría el cargo al entonces mandatario comunal Juan Carlos Rousselot.

Otro hito en su vida fue el secuestro que sufrió en 1991, cuando estuvo 12 días cautivo de un grupo formado en su mayoría por efectivos de la Policía Federal. Fue liberado tras el pago de u$s 6 millones.

Tras su gestión exitosa en Boca da el salto a la política y se presentó en 2003 como candidato a jefe de Gobierno porteño, pero perdió frente a Aníbal Ibarra. Luego fue electo diputado nacional por la Ciudad en 2005 ya con su partido Propuesta Republicana (PRO), cuyo germen fue Compromiso por el Cambio. Finalmente en 2007 logró convertirse en jefe de Gobierno porteño, cargo en el que fue reelecto cuatro años después. Desde allí ganó la presidencia en 2015, en alianza con la UCR y la Coalición Cívica.

Contrajo matrimonio tres veces. Se casó en primeras nupcias con Ivonne Bordeu, con quien tuvo tres hijos: Agustina, Gimena y Francisco. Tras divorciarse, se casó con la modelo Isabel Menditeguy en 1994, de quien se divorció en 2005. En 2010 se casó con la empresaria Juliana Awada, con quien tuvo a Antonia, su última hija.

 

Foto: Mariano Fuchila.
El pasado 2 de abril, Alberto Ángel Fernández cumplió 60 años. Abogado de profesión, profesor de Derecho Penal y político por vocación, tiene una larga trayectoria en la función pública, donde ocupó como cargo de mayor poder la jefatura de Gabinete durante la gestión de Néstor Kirchner, desde 2003, y luego con Cristina Fernández, hasta su ruidosa renuncia en julio de 2008 en pleno conflicto con el campo. Esa pelea lo distanció de la expresidente, con quien ahora vuelve a confluir.

Figura clave del kirchnerismo desde su génesis, Alberto Fernández fue siempre un hombre de peso en la estructura de poder. Tanto así que cuando Néstor Kirchner dejó la presidencia fue uno de los funcionarios que siguió en su cargo con Cristina. Pero fue la prolongada disputa con el sector agropecuario por las retenciones móviles lo que motivó su salida enfrentado con la entonces jefa de Estado.

Antes de ser jefe de Gabinete desempeñó diversos cargos en la función pública, durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Eduardo Duhalde. Previo a eso había sido asesor legislativo tanto en la Ciudad como en el Congreso nacional. En el año 2000 fue electo legislador porteño en una lista que llevaba a Domingo Cavallo como candidato a jefe de Gobierno.

Como armador político trabajó con Duhalde, luego con los Kirchner, y también con Sergio Massa y Florencio Randazzo. Tuvo en su momento una estrecha relación con el denominado “Grupo Calafate” que formaron Kirchner, Eduardo Valdéz, Julio Bárbaro, Esteban Righi, y Carlos Tomada, entre otros, en 1998.

 


Aunque sus raíces están en el peronismo, Roberto Lavagna se considera un independiente. De hecho, ocupó cargos públicos durante la última presidencia de Juan Domingo Perón, y las de Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, y fue candidato a presidente en 2007 con la Unión Cívica Radical.

Lavagna nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1942, en el seno de una familia clase media. Luego se mudó a Morón donde realizó sus estudios secundarios y posteriormente se recibió de licenciado en Economía en la UBA. Posteriormente obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Bruselas. En Bélgica conoció a su esposa Claudine Marechal, una estudiante belga con quien se casó en 1970 y tuvo tres hijos; uno de ellos el actual diputado nacional Marco Lavagna.

Sus primeros pasos en la función pública los dio en 1973 como Director Nacional de Política de Precios de la Secretaría de Comercio y Director General de Política de Ingresos en el Ministerio de Economía que presidía José Ber Gelbard durante la última presidencia de Juan Domingo Perón. Cumplió otros roles en distintos cargos, y con diversos gobiernos, hasta que en el año 2000 fue embajador extraordinario y plenipotenciario ante los organismos económicos internacionales (Ginebra) y ante la Unión Europea (Bruselas). Tras la crisis por la que cayó el gobierno de la Alianza fue convocado por Eduardo Duhalde para ocupar el Ministerio de Economía, puesto en el que luego fue ratificado por su sucesor, Néstor Kircher.

Su gestión estuvo marcada por la recuperación económica en la que la Argentina creció a tasas del 8%, el levantamiento del “corralito”, y la renegociación de la deuda en default. En 2005, enfrentado con Kirchner, renunció a su cargo. Dos años después se presentó sin éxito como candidato a presidente.

En la actividad privada ejerció la presidencia del directorio de la siderúrgica "La Cantábrica" entre 1975 y 1976 y del Instituto de Economía Aplicada y Sociedad (IdEAS) entre 1980 y 1990, además de ser socio fundador de Ecolatina en 1975, en donde se mantuvo hasta el año 2000.


Picante en sus declaraciones, y especialmente en Twitter, la de José Luis Espert es una de las voces más relevantes del liberalismo argentino. Con una larga trayectoria como consultor económico, el oriundo de Pergamino tendrá en estas elecciones su primera gran prueba en la vida política.

Tiene 57 años, es licenciado en economía egresado en la UBA, con un máster en UCEMA, y otro en estadística de la Universidad Nacional de Tucumán. Comenzó a trabajar en el estudio de Miguel Ángel Broda, luego pasó al Estudio Arriazu, y fue socio de Econométrica. Desde hace ya casi 20 años tiene su propio estudio que presta servicios de asesoramiento a personas y empresas.

Espert tiene dos hijos, y el pasado 14 de febrero se casó con María Mercedes González luego de siete años de convivencia.

"Sin libre comercio, no hay futuro", dice su perfil en Twitter. Entre sus propuestas están la fuerte reducción del gasto público, la baja de impuestos con una reforma tributaria, y cambios en la legislación laboral, entre otras.

 

Cordobés de nacimiento pero con base en Mendoza, Nicolás Del Caño se presenta a sus 39 años por segunda vez como candidato a presidente. Actual diputado nacional, su irrupción en la escena grande de la política fue en 2013 cuando obtuvo el 14% de los votos. Volvió a ser electo legislador nacional en 2017.

Del Caño milita en la política desde los 16 años en el centro de estudiantes de su escuela secundaria. Más tarde lo haría en la facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. En 2006 se fue a Mendoza para constituir en esa provincia el PTS. Mientras realizaba su actividad política tuvo empleos como vendedor de ropa y empleado de call center.

La plataforma del FIT postula el rompimiento de las relaciones con el FMI y el desconocimiento de la deuda que contrajo el gobierno de Mauricio Macri. “Nacionalizar la banca y el comercio exterior para evitar la fuga de capitales, cuidar a los pequeños ahorristas y brindar créditos baratos. Por un gobierno de trabajadores que imponga un plan económico obrero y popular debatido y gestionado por los propios trabajadores”, agrega la plataforma, que también aboga por incrementar los presupuestos para salud, educación y vivienda, además de subir salarios y jubilaciones por encima de la canasta básica, y eliminar el IVA de la canasta familiar. Por supuesto, también el aborto legal.

También, dentro de otros varios puntos, postula la expropiación de las empresas de energía, la anulación de los aumentos de tarifas, impuestos “progresivos a las grandes fortunas”, expropiación a terratenientes y grandes pooles de siembra, y prohibición de la megaminería. En lo político propone elección popular de jueces y fiscales, y que los funcionarios públicos ganen lo mismo que un docente.


"Mi nombre es Manuela Castañeira, soy Licenciada en Sociología, egresada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y trabajadora no docente. Me considero socialista y feminista. Mi compromiso es defender los derechos de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes". Así se define en sus propias palabras la candidata del Nuevo MAS, uno de los dos espacios de izquierda que competirán en estas elecciones.

Será la única candidata mujer en estos comicios presidenciales y además la más joven, con solo 34 años. Es oriunda de Paraná, Entre Ríos, y arribó a la Ciudad en 2005 para estudiar sociología en la UBA.

Acérrima defensora del aborto legal, además propone el rechazo al acuerdo firmado entre la Argentina y el FMI, entre otras propuestas.

"No hay idea más vieja de los capitalistas liberales que la de pensar que si los empresarios se llenan los bolsillos la sociedad va a estar bien. Ese es el problema del fracaso del modelo macrista, un gobierno de empresarios para empresarios", dijo en una entrevista.


Gómez Centurión se presenta a estas elecciones como el candidato que busca aglutinar el voto conservador, de línea más dura en materia de seguridad, y principalmente de rechazo a la legalización del aborto. Es por esto último que se le dio el mote de postulante “celeste”, que intenta representar el voto de los denominados “provida”.

Con pasado como militar -es mayor retirado del Ejército- combatió en la Guerra de Malvinas bajo el mando del teniente coronel Mohamed Alí Seineldín, y participó del alzamiento carapintada en la semana santa de 1987 durante el gobierno de Raúl Alfonsín. “Éramos muy jóvenes y había mucho enojo con la cúpula militar, que no terminaba de reestructurar un ejército que había perdido la guerra”, dijo en alguna oportunidad sobre ese hecho.

Desarrolló su actividad privada en varias empresas. En 2012 se incorporó a la función pública como Director ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, durante el gobierno de Mauricio Macri como mandatario porteño. Su gestión estuvo marcada por denuncias de irregularidades en los controles de las obras privadas, particularmente fue apuntado tras el incendio del depósito de Iron Mountain, en Barracas, donde murieron 10 bomberos durante el combate del fuego.

Ya con Cambiemos en el poder nacional, Gómez Centurión fue designado Director General de la Aduana, cargo del que se alejado varios meses debido a denuncias por irregularidades que la Justicia finalmente no logró comprobar. Tras ser repuesto renunció en octubre de 2017. Hasta marzo de este año fue vicepresidente del Banco Nación, pero se alejó del oficialismo y se lanzó en la carrera por la presidencia.

“No somos el verde que sacrifica la vida. No somos el rojo de una ideología de odio. Ni el negro que busca destruir al Estado y a la comunidad, tampoco el amarillo que nos has decepcionado. Somos el celeste y blanco que nos hizo grandes como Nación y que volverá a hacerlo”, declaró en una entrevista. Ahí también explicó que su entrada a la política estuvo motivada en “la instauración de un modelo chavista en la Argentina” y que se decepcionó con Cambiemos cuando en la agenda se instauraron temas que rechaza férreamente, como el aborto y la identidad de género.


Correntino, nacido en 1941, abogado, y de larga trayectoria política, José Antonio "Pocho" Romero Feris fue el último de los candidatos que apareció para competir en las PASO.

Cuando apenas tenía 18 años ganó las elecciones internas del Partido Autonomista para ocupar la Presidencia de la Juventud de ese espacio en la provincia, desde donde más tarde saltó a la Junta de Gobierno. Su primera banca a los 24 años como diputado provincial, y un periodo después ocupó la presidencia de esa Cámara. A los 35 fue designado embajador en Costa Rica.

En 1983, con el regreso de la democracia, se presentó como candidato a gobernador de Corrientes en un frente conjunto entre el Partido Autonomista y el Liberal, conformando el PAL. Con 47% de los votos, casi el doble que el segundo, venció al candidato de peronismo Julio Romero. También asumiría la presidencia de su partido, cargo en el que permaneció dos décadas hasta que en 2003 renunció luego de que se impusiera un acuerdo electoral con el Frente para la Victoria.

Un perfil del diario El Litoral recuerda que su gestión estuvo concentrada en la educación; en la prevención en salud, particularmente planes de prevención y prestación médica en unidades barriales y la construcción del Instituto de Cardiología de Corrientes y el Hospital Zonal de Goya; en la construcción de 20.000 viviendas; en la seguridad social, tratando de sostener un régimen jubilatorio con el 82% móvil para jubilados y 75% móvil a pensionados; y la promoción de la cultura, con la construcción del Anfiteatro Cocomarola.

Tras cumplir su mandato de 4 años fue electo diputado nacional y luego senador nacional hasta 2001. En 1994 formó parte de la Convencional Constituyente pero se opuso a la reforma constitucional planteada.

"Pocho" vuelve a la escena como candidato del refundado PAN, partido que gobernó la Argentina entre 1874 y 1916, con las presidencias de Nicolás Avellaneda, Julio Argentino Roca -en dos oportunidades-, Miguel Juárez Celman, Luis Sáenz Peña, y José Evaristo Uriburu.

 

Su camino en la política comenzó a principios de los 80, en el peronismo. "Mis orígenes están en el peronismo, fui secretario general de la Juventud Peronista en 1981 en pleno gobierno militar y rompí con el PJ habiendo participado del gobierno de Carlos Menem, porque una cosa es lo que se había dicho en la campaña y otra cuando asumió", afirmó alguna vez. En 1988 fue detenido y trasladado a la cárcel de Villa Devoto por hacer apología a la violencia a la violencia durante un acto público.

En 1990, Biondini se aleja del peronismo y crea el Partido Nacionalista de los Trabajadores (PNT), posteriormente denominado Partido Nuevo Triunfo. Las posturas de ese espacio fueron consideradas cercanas al nazismo y el antisemitismo, por lo que pese a las batallas legales no fue habilitado para competir en elecciones. A través del partido Acción Ciudadana eludió la prohibición y se postuló a distintos cargos sin grandes desempeños.

Bandera Vecinal, el partido por el que ahora se postula Biondini, recibió status legal en 2014 pero debió enfrentar intentos de impugnación que finalmente la Justicia desestimó.

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