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Se trata de Carlos Balbín, ex procurador del Tesoro. El Gobierno le revocó en septiembre pasado la planta permanente que le habían asignado en aquel organismo en el 2014 sin experiencia previa. El joven trabaja ahora en la Justicia porteña

 

Francisco Zannini, el menor de los cuatro hijos del ex secretario Legal y Técnico de Cristina Kirchner, trabajó en el Estado nacional gracias a su padre hasta casi fines del año pasado. En septiembre fue removido a través del decreto 999/16, que dejó sin efecto las designaciones promovidas por un decreto anterior del 2014 -el 2507-, mediante el cual al joven de 27 años le habían asignado una planta permanente en la Dirección Jurídica de la Procuración del Tesoro de la Nación.

El 19 de septiembre del año pasado, Zannini intimó al procurador para que le asignasen tareas. "Es mi voluntad dejar de relieve que estoy siendo víctima por parte del señor Procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Balbín, y del señor ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, de una persecución arbitrariamente discriminatoria por causa política y por el hecho de mis vínculos filiales con Carlos Alberto Zannini, y que la negativa de tareas de la que estoy siendo objeto, y usted instrumento, se debe a tal causa", escribió el joven por aquellos días en el telegrama al que accedió este medio. Hasta conseguir la planta permanente en la Procuración no contaba con ningún antecedente laboral: según los registros oficiales, había estado unos meses contratado en el organismo a través de la Cámara del Comercio Automotor.

 

Ahora, el ex funcionario demandará a Balbín, al frente de la Procuración del Tesoro hasta abril pasado, cuando fue reemplazado por Bernardo Saravia Frías. Aún cuando Balbín ya no es más funcionario. Así lo confirmaron a Infobae desde el estudio jurídico que encabeza el diputado Héctor Recalde, que patrocina al hijo del ex secretario Legal y Técnico. "Todavía no se inició pero está en plazo y se va a iniciar. Esa carpeta la lleva el doctor Recalde", aseguraron el martes desde el bufete de la familia Recalde.

La designación del menor de los hijos del ex candidato a vicepresidente de Daniel Scioli había sido revocada el 8 de septiembre del año pasado a través de un decreto firmado por Mauricio Macri y el ministro Garavano, que adujeron "razones de ilegitimidad" en las contrataciones. "El personal incluido en el decreto 2507/14 volverá a su situación de revista anterior", abundaba el artículo 2 del texto de remoción. Es decir, los funcionarios debían volver a sus anteriores contrataciones. E instruían a Balbín a realizar concursos para cubrir las vacantes.

El decreto macrista no solo incluía a Francisco Zannini: también retrotraía, por ejemplo, la designación de María Laura Sanfelice, hija del socio de Máximo Kirchner, que también había sido nombrada en la Procuración en la misma área que el hijo del ex secretario Legal y Técnico. A través del decreto del 2014, que incorporó a 70 funcionarios en la planta permanente del Estado, decenas de funcionarios con relaciones con el poder K desembarcaron en el organismo que en ese momento lideraba Angelina Abbona, de estrechísima relación con la ex Presidenta y con Zannini. El menor de los hijos del ex secretario entró en la primera gran purga del organismo que aglutina a los abogados del Estado, en medio de la reestructuración integral de la plantilla de empleados de la administración pública que desde el año pasado lleva adelante el ministro Andrés Ibarra. Hace un mes, el nuevo procurador resolvió echar a siete funcionarios.


Once días después de ser removido, el hijo del ex candidato a vicepresidente se consideró despedido. En efecto, Balbín lo echó: decidió no renovarle la contratación con la que había ingresado hasta ser designado en la planta permanente del organismo. Dos meses y medio más tarde, el 29 de noviembre del 2016, Francisco Zannini y el abogado patrocinante de Balbín fueron a una audiencia de conciliación, pedida por el joven al ex procurador -en forma particular al funcionario, y no al Estado-, quién mandó a su letrado. Zannini sí se presentó frente al mediador junto a su abogada, del estudio Recalde. Reclamaba 100.000 pesos y la vuelta a la modalidad contractual anterior. No hubo acuerdo.

Francisco Zannini no fue el único de los cuatro hijos del ex secretario Legal y Técnico que consiguió empleo en el Estado. Los otros tres también. María Paula, la mayor, abogada de profesión, primero ingresó en Lotería Nacional, en el 2007, y luego pasó a la Cancillería, en el 2013: se mudó a Washington en el 2014. Carlos Justo Zannini, en tanto, entró en YPF en marzo del 2014, y aún sigue allí.

Franco Zannini, por su parte, ingresó en mayo del 2011 a Lotería Nacional. En mayo del año pasado dejó la administración nacional y pasó a la Justicia porteña: según los registros, fue contratado por el Ministerio Público de la Defensa de la ciudad de Buenos Aires, a cargo de Horacio Corti. Mismo empleador que Francisco Zannini, que ahora también trabaja allí, donde ejerce una enorme influencia el peronista Juan Manuel Olmos.

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