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El ex jefe de Gabinete durante el kirchnerismo habló con Infobae tras sumarse como jefe de campaña de Florencio Randazzo en la interna peronista bonaerense


Faltan casi 40 días para el cierre de listas en la provincia de Buenos Aires y como suele suceder cada año que hay elecciones, a medida que se acercan las fechas de definiciones se suceden movimientos políticos importantes. Quizás el más relevante de esta semana fue la salida de Alberto Fernández del Frente Renovador de Sergio Massa para asumir como jefe de campaña de Florencio Randazzo en la interna peronista de la provincia de Buenos Aires.

De la jugada subyace un dato que hasta ahora no estaba muy claro: el ex ministro de Transporte será candidato y, según contó Fernández en el ciclo Café Político de Infobae, está dispuesto a enfrentar a la ex presidente Cristina Kirchner o a su sucedáneo en las primarias.

Cuenta antes que se prendan las cámaras que conoce al "Flaco" desde el desembarco del Frente para la Victoria en el poder, en 2003. Dice que juntos armaron las listas de candidatos a diputados de 2005. Y revela que gracias a su buena sintonía con el chivilcoyano pudo ingresar al velatorio de Néstor Kirchner en 2010, a quien reivindica.


– Máximo Kirchner le dio la bienvenida a la campaña. ¿Cómo lo tomó?
Está muy bien. El peronismo tiene que debatir sobre lo que es, sobre lo que quiere ser, sobre qué quiere representar, sobre qué metodologías queremos utilizar: si vamos a seguir usando el poder de un dedo de un líder salvador o vamos a escuchar a la gente.

Yo soy de los que piensan que el peronismo tiene en crisis los liderazgo. Esto sin desconocer que Cristina (Kirchner) lidera un espacio importante. Pero también no lidera un espacio más importante. Yo tengo la impresión de que eso sólo se puede resolver escuchando a la gente. Y uno de los méritos de Cristina y de Florencio (Randazzo) ha sido construir las primarias obligatorias, que se han convertido en una formidable herramienta.

– ¿Cree que es esa la primaria: Cristina contra Randazzo?
Parece que no hay otra. No sé qué va a hacer Cristina. Será Cristina o algún sucedáneo que Cristina ponga y nosotros. Nosotros lo que tenemos es una diferencia de conceptos sobre lo que hay que hacer. Nosotros creemos que no se le puede proponer a la sociedad volver al pasado. Y además no podemos omitir cosas que ocurrieron y que de algún modo hay que discutirlas. Hay que potenciar los éxitos y empezar a discutir cosas que fueron negadas sistemáticamente. Si no, la gente va a pensar que Alemania está peor que nosotros en materia de pobreza.

– Usted fue parte de dos gobiernos del kirchnerismo…
(Interrumpe) De un gobierno y de un pedacito.

– Luego pasó al Frente Renovador y ahora una nueva etapa junto a Florencio Randazzo. ¿Por qué el cambio?
Dejé el gobierno de Cristina al sexto mes, cuanto tomó un cariz que a mí no me gustaba, de profunda confrontación. El que pensaba distinto era descalificado. No concibo la política de ese modo. Desde afuera vi que el modelo de gobierno se desvirtuó en muchas cosas. También hubo muchas cosas que me pusieron contento. El primer gobierno de Cristina fue muy exitoso en ampliar derechos y eso me alegró, pero el último gobierno tuvo un sesgo muy arbitrario. Ocurrieron cosas que nunca entendí: Milani, Boudou, la inflación negada, la pobreza negada… Y eso me determinó a ayudarlo a Sergio a construir una alternativa distinta que en un comienzo tenía un condimento peronista muy fuerte. Pero después llegó Macri y Macri me hizo pensar que si seguimos divididos estamos jugando a favor de él. Me hizo advertir la posibilidad de unir piezas, que es lo que intento hacer. Sergio entiende otra cosa y lo respeto.

Gracias a Dios tenemos un dirigente como Florencio, que es joven, que fue muy valioso a la hora de gestionar. Lo saben los bonaerenses que toman los trenes que cambiaron bajo su gestión. Lo sabe el que viaja y tiene el pasaporte en una hora. Es un hombre que concibe la política como un lugar de debate, no de obediencia. Ha tenido el coraje de decirle que no a Cristina cuando quisieron imponerle una decisión. Es un hombre que tiene las mismas convicciones que teníamos todos en 2003, cuando esto empezó, y algunos fueron cambiando.


– ¿Y es imposible unir a Massa con Randazzo?
Supondría que Sergio venga a competir dentro del peronismo, pero Sergio cree otra cosa, que es muy respetable también, pero yo no comparto. Por eso en todo este tiempo yo plantee las diferencias. Ojalá pudiéramos tener un espacio común de competencia con Florencio, Cristina y Sergio…

– Sería imbatible el peronismo con esa interna…
El peronismo con la construcción que estamos haciendo va a recomponerse muy bien. Estoy seguro. No hubiera aceptado acompañar a Florencio como jefe de campaña si no hubiera visto muchas convicciones, mucho compromiso, muchas posibilidades de crecer.

– Espinoza dice que el peronismo selló la unidad. ¿Es así? ¿El peronismo está realmente unido?
El peronismo está unido en un espacio donde resta resolver quién lo lidera. Pero hay dos posiciones muy distintas: la posición de los que sólo reivindican el pasado sin revisarlo y la posición de quienes decimos que hay que asumir lo que se hizo mal para no volver a repetirlo.

– ¿De qué lado está Daniel Scioli?
Yo entiendo que con Cristina. El aspira a ser el candidato de Cristina.

– Entonces si Cristina no fuera candidata, usted lo ve a Scioli como postulante del kirchnerismo…
Yo no entiendo muy bien a esta altura qué es el kirchnerismo en esos términos, debo ser muy franco. Yo reivindico las mejores cosas del kirchnerismo. Si me obligan a reivindicar a Milani y a Boudou, ya no me siento kirchnerista. Hay otros que los obligan y están contentos de hacerlo. Yo no sé muy bien a esta altura qué es cada cosa y sí creo que hay un deseo muy grande de superar este presente. Todos padecemos este presente de Macri.

Los funcionarios de Macri están anunciando que después de las elecciones todo será peor. Porque cuando le dicen a la gente que van a ajustar el déficit, lo que están diciendo es que van a tocar las jubilaciones, los salarios, los planes… O aumentar impuestos.

– ¿Hay algo positivo? ¿Algo que le gusta de este gobierno de Mauricio Macri?
Me cuesta encontrar algo que me guste. Lamento decirlo así, parece una actitud necia de mi parte, pero me cuesta, sinceramente. Ha generado problemas donde no los había. Fíjense en el tema derechos humanos: toda la sociedad había aceptado que el tema se resuelva judicialmente y lo ha puesto en la palestra del peor modo. Tiene que salir corriendo de sus propios dichos y de los de sus funcionarios. Fíjense lo que pasa en materia económica: es un retroceso permanente. Nos dicen que la inflación cede y cuando viene el dato está por arriba del 2 por ciento. En el plano internacional es dantesco: se comprometió al tratado del Pacífico cuando ya estaba muriendo, desatendió el vínculo con el Mercosur, se vinculó a Europa a través de Renzi y Hollande que son dos dirigentes desaparecidos de la política europea. ¡Y no quiero hablar de todo lo que hizo Malcorrra en perjuicio de nuestra soberanía en Malvinas para ser secretaria general de la ONU!

– ¿Cree que Malcorra conspiró contra la soberanía de la Argentina en su camino para ser secretaria general de la ONU?
Yo creo que no midió adecuadamente lo que estaba pagando para ser secretaria general de la ONU. Yo no llamo traidora o vendepatria graciosamente a la gente. Yo creo que ella perdió de vista lo que estaba cediendo, pero cedió mucha.

– Usted pasó por muchas elecciones. ¿Cómo analiza el escenario de la provincia de Buenos Aires?
Yo creo que Macri sigue aglutinando al antiperonismo. Él hizo un frente antiperonista. Ésa es su prédica: "La culpa de todo lo que nos pasa es del peronismo". Siempre me pregunto por qué olvidan que el gobierno de Alfonsín terminó con 5400 puntos de inflación y el de la Alianza con un caos de magnitud. Porque tal vez en lo que los peronistas logramos avanzar, vinieron ellos y nos hicieron retroceder mucho. Pero eso es lo que presentan a la gente. En verdad, ellos convocan al odio al peronismo para juntar espacio. Es un gobierno de un tercio: va a terminar su mandato con el 20% del Senado y el 30% de Diputados, lo que preanuncia un gobierno tan débil como el de hoy. Si el peronismo reformula algunas cosas, las posibilidades de que gane holgadamente son muy altas.

– ¿Y en esa reformulación qué lugar debe ocupar el kirchnerismo?
¿Los seguidores de Cristina? El que ellos quieran. Si me pidieran un consejo, que no me lo piden, les diría: ya tuvieron su tiempo, hicieron lo que quisieron y se equivocaron lo suficiente como para que hoy Macri sea presidente; denle la oportunidad a otros.


– ¿Y en la Ciudad? Hay dirigentes que lo quieren como candidato.
Ése es un tema. Yo quiero recomponer una fuerza peronista y progresista en la Ciudad. En eso estamos empeñados con Daniel Filmus, Víctor Santa María, Jorge Taiana, Eduardo Valdés, Juan Manuel Olmos… Estamos todos tratando de ver cómo unir fuerzas para proponer algo mejor. Tratemos de ser capaces de revisar el tiempo que pasó, porque si no la gente va a pensar que seguimos creyendo las cosas que se decían en aquel entonces. Muchos de ellos son muy buenos compañeros, muy buena gente. Ése es el fuerzo que tenemos que hacer para que la gente nos crea.

– ¿Cree que Cristina hizo esa autocrítica necesaria para saber dónde estuvieron los errores?
Yo no hablo con Cristina hace muchos años. Conozco sólo su opinión pública.

– ¿Le gustaría tomar un café con Cristina?
No tengo ningún problema. También tomaría un café con Macri. Seguramente tendría más puntos de acuerdo con Cristina que con Macri. Hablar es algo que tenemos que acostumbrarnos a hacer sin que esto signifique algo más que intercambiar opiniones. Lo que no sé es si en la intimidad revisará las cosas que yo creo que fueron errores. Si revisará la decisión de Boudou, la decisión que tomó con Milani, el silencio con la inflación y la pobreza… No lo sé. Está claro que a la luz pública eso no parece.

– ¿Habla con alguien de su entorno?
Hablo con Máximo. Tengo cariño y respeto por Máximo. Máximo es el hijo de Néstor, lo conozco de cuando era más chico. Lo he visto crecer a pesar de que durante mucho tiempo estuvimos sin hablar. Es un chico criterioso, pero también le reclamo estas cosas que estoy reclamando acá.

– ¿Quién termina mejor el año: el peronismo o Argentinos Juniors?
Argentinos Juniors va a ascender. Otro campeonato de fútbol argentino sin Argentinos Juniors no es un campeonato de fútbol. Y tengo mucha confianza de que a Florencio le va a ir muy bien y será una nueva alternativa para los bonaerenses y los peronistas.

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